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Paso a Paso con Cariño
Extrae el gel de sábila
Corta las hojas de sábila, déjalas en agua por 1 hora para que suelten la sustancia amarilla (aloína). Luego, pela la hoja y extrae el gel transparente. Licúa y cuela para obtener un gel suave.
Derrite la base de glicerina
En baño maría o microondas, derrite lentamente la base de jabón de glicerina. No dejes que hierva.
Mezcla los ingredientes
Agrega el gel de sábila al jabón derretido. Luego incorpora el aceite de coco, el de oliva y los aceites esenciales si usas. Mezcla con amor
Vierte en moldes
Coloca la mezcla en moldes de silicona. Deja enfriar completamente durante 2 a 4 horas hasta que solidifique. Puedes ponerlos en la nevera para acelerar el proceso
Desmolda y guarda
Desmolda tus jaboncitos y guárdalos en un lugar seco. Duran hasta 3 meses si los mantienes lejos de la humedad
Beneficios para tu Piel
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Hidrata profundamente
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Regenera tejidos dañados
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Calma irritaciones, quemaduras o picazón
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Ayuda contra el acné y las manchas
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Es antibacterial y suave: ¡ideal para piel sensible!
Curiosidad y Tip Casero
¿Sabías que Cleopatra usaba sábila como parte de su rutina de belleza? ¡Y no se equivocaba! Era su secreto para una piel suave y radiante.
Consejo: Si quieres un jabón exfoliante, añade una cucharadita de avena molida o café. ¡Tu piel lo agradecerá!
Conclusión Aromática
Hacer tu propio jabón de sábila es una experiencia relajante, terapéutica y muy gratificante. No solo cuidas tu piel, sino que también conectas con la naturaleza y le das a tu cuerpo el cariño que merece