²
Al pelar una naranja o un limón, la acción es casi automática: retiramos con cuidado esa capa blanca y esponjosa que se esconde bajo la cáscara coloreada. Demasiado espesa, demasiado amarga, poco apetitosa… a menudo acaba en la basura sin pensárselo dos veces. Sin embargo, esta parte poco conocida de los cítricos, llamada albedo, merece una segunda oportunidad. Tras su discreta apariencia se esconde un verdadero tesoro culinario, subestimado durante mucho tiempo.
Albedo, el gran elemento olvidado en nuestras cocinas
ADVERTISEMENT
ADVERTISEMENT