El bistec suizo a la antigua ocupa un lugar especial en el corazón de muchos, sobre todo en el Medio Oeste y partes del Sur de Estados Unidos, donde la comida casera es una preciada tradición. Este plato, cuyo nombre posiblemente deriva del proceso de “suizar” o ablandar la carne, más que de una relación con Suiza, suele consistir en machacar un corte de bistec, rebozarlo en harina y condimentos, dorar y cocinar a fuego lento con tomates y cebollas hasta que alcanza una textura tierna y desmenuzable. Este sustancioso plato se popularizó a principios del siglo XX y, desde entonces, se ha transmitido de generación en generación como un ejemplo de la cocina casera en su máxima expresión.
A la hora de servir el filete suizo a la antigua, este plato es versátil, ya que puede ser el plato principal de una cena tradicional o servirse en un ambiente más informal. Suele acompañarse de puré de papas, aprovechando al máximo la rica salsa de tomate que se produce durante la cocción. Otras guarniciones ideales incluyen judías verdes al vapor, maíz con mantequilla o una hogaza de pan crujiente para absorber los jugos sabrosos. Para una comida completa que refleje el carácter reconfortante del plato, considere una ensalada sencilla como acompañamiento para añadir un contraste refrescante.
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Receta de bistec suizo a la antigua
Ingredientes :
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