Escurre la cuajada:
Coloca una estopilla o un paño de cocina limpio sobre un colador y vierte la leche cuajada a través de él para escurrir el suero. Deja que la cuajada se escurra durante unos 30 minutos para un queso blando o más tiempo para una textura más firme.
Condimenta y mezcla:
Después de escurrirla, transfiere la cuajada a un bol. Agrega sal a gusto (aproximadamente 1/2 cucharadita) y 10 g de mantequilla para lograr una cremosidad adicional. Mezcle cualquier hierba o especia adicional en esta etapa si lo desea (por ejemplo, cebollino picado, ajo en polvo o pimienta).
Dar forma y enfriar:
Para obtener un queso más firme, envuelva la cuajada en la estopilla y exprima suavemente el suero restante. Forme el queso en forma de bola o tronco, cúbralo con film transparente y refrigérelo durante 2 a 3 horas hasta que esté firme.
Sugerencias para servir:
Unte su queso casero sobre galletas saladas, tostadas o bagels.
Úselo como relleno para sándwiches o wraps.
Desmenúcelo sobre ensaladas o agréguelo a platos de pasta.
Consejos de cocina:
Leche: la leche entera da los mejores resultados para un queso cremoso, pero puede usar leche baja en grasas si lo prefiere.
Variaciones de sabor: personalice su queso con hierbas como tomillo, romero o perejil, o agregue especias como pimentón para realzar el sabor.