htIntroducción
A veces, los postres más ricos surgen con los ingredientes más simples. Si tienes una manzana, un huevo, harina y leche, puedes preparar un dulce casero esponjoso y delicioso sin complicaciones. Esta receta es ideal para un desayuno especial, una merienda o para sorprender a tu familia con algo diferente. Sigue leyendo y descubre cómo hacerlo en pocos minutos.
Ingredientes:
1 huevo
1 manzana grande
½ taza de harina de trigo (aprox. 60 g)
½ taza de leche (125 ml)
1 cucharadita de azúcar (opcional)
½ cucharadita de polvo de hornear
½ cucharadita de canela (opcional, para un toque especial)
Mantequilla o aceite para engrasar la sartén
Modo de preparación:
Preparar la manzana: Pela y ralla la manzana finamente o córtala en pequeños trozos según tu preferencia.
Mezclar los ingredientes: En un bol, bate el huevo con la leche y el azúcar (si lo usas).
Añadir los secos: Agrega la harina tamizada junto con el polvo de hornear y mezcla hasta obtener una masa homogénea.
Incorporar la manzana: Añade la manzana rallada y mezcla bien.
Cocinar: Calienta una sartén antiadherente con un poco de mantequilla o aceite y vierte pequeñas porciones de la mezcla. Cocina a fuego medio durante 2-3 minutos por lado hasta que estén dorados.
Servir: Retira del fuego y disfruta caliente, espolvoreado con azúcar glas o acompañado de miel.
Consejos para servir y almacenar:
Para servir: Acompaña con miel, mermelada o yogur para un toque extra de sabor.
Para almacenar: Guarda en un recipiente hermético en la nevera por hasta 2 días.
Para recalentar: Puedes calentarlo en el microondas por unos segundos o en una sartén para recuperar su textura crujiente.
Variantes:
Versión sin azúcar: Omite el azúcar y usa miel o sirope de agave al servir.
Más esponjoso: Añade una cucharada de yogur natural a la mezcla.
Toque cítrico: Agrega ralladura de limón o naranja para un aroma fresco.
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