Hornear la base: Precalienta el horno a 200°C (400°F). Hornea la base de pizza durante 10-12 minutos o hasta que se dore y quede crujiente.
Añadir la Nutella: Una vez que la base esté lista y enfriada ligeramente, unta una capa generosa de Nutella sobre la masa, cubriendo toda la superficie.
Agregar las frutas: Coloca las frutas frescas de tu elección encima de la Nutella. Las fresas, plátanos y kiwis son opciones muy populares, pero también puedes añadir otros frutos como frambuesas o moras.
Decorar: Si te gusta el toque crujiente, puedes espolvorear algunas nueces o almendras picadas sobre la pizza. También, puedes añadir un poco de miel por encima para darle un toque dulce extra.
Servir: Espolvorea azúcar glas por encima para darle un toque elegante y sirve inmediatamente para disfrutar de la combinación de sabores y texturas.