En un bol, mezcla todos los ingredientes de las albóndigas hasta integrar bien. Forma bolitas del tamaño de una nuez y reserva.
2. Prehornear las albóndigas (opcional pero recomendado)
Coloca las albóndigas en una bandeja con un chorrito de aceite de oliva y hornea a 180 °C (350 °F) por 10-12 minutos para sellarlas ligeramente.
3. Montar la cazuela
En una fuente para horno, coloca una base de salsa de tomate. Añade las albóndigas semi-horneadas, las papas cocidas, zanahorias y arvejas. Cubre con el resto de la salsa y espolvorea el queso por encima.
4. Hornear
Lleva al horno precalentado a 200 °C (390 °F) durante 20-25 minutos, o hasta que el queso esté dorado y burbujeante.
Variaciones y consejos:
- Puedes usar carne de pollo o pavo si prefieres una versión más ligera.
- Agrega espinaca o calabacín rallado a la mezcla de albóndigas para más vegetales.
- Si quieres una cazuela más cremosa, añade unas cucharadas de crema o queso crema a la salsa.
- Acompáñala con pan crujiente o arroz blanco para absorber toda la salsa.
¿Por qué te encantará esta receta?
- Es completa: proteínas, vegetales y salsa en un solo plato.
- Es económica y rendidora, ideal para familias.
- Se puede preparar con anticipación y recalentar fácilmente.
- Tiene un sabor casero, reconfortante y lleno de tradición.
Conclusión:
La cazuela de albóndigas al horno es una receta que nunca falla. Llena de sabor, fácil de preparar y perfecta para cualquier día de la semana. Con ingredientes simples y un poco de amor, tendrás un plato que todos en casa querrán repetir.