²
Si hay un grupo de alimentos en el que centrarse, es el pescado azul. El salmón, especialmente el salmón salvaje, es la mejor opción. Una porción de unos 100 g suele cubrir gran parte de la ingesta diaria recomendada. La caballa y el arenque también son excelentes opciones, ricos en grasas saludables y fáciles de preparar, incluso entre semana.
El atún enlatado, más disponible, sigue siendo una opción atractiva. Aunque un poco menos concentrado, tiene la ventaja de ser práctico, económico y fácil de incorporar a una ensalada o un sándwich equilibrado.
Aceite de hígado de bacalao: pequeña dosis, gran efecto

Relegado durante mucho tiempo al olvido, el aceite de hígado de bacalao merece ser rescatado. Una sola cucharadita basta para aportar una cantidad significativa de vitamina D. Hoy en día, también está disponible en cápsulas o con un sabor más neutro, lo que facilita su incorporación a la rutina diaria.
ADVERTISEMENT