¿No te encanta cómo un aroma familiar te transporta a esas acogedoras cenas familiares en casa de la abuela? En el corazón de cada reunión familiar, siempre parecía haber una guarnición dulce y reconfortante que maridaba a la perfección con casi todo. Me refiero a esas deliciosas zanahorias confitadas, que brillan en su glaseado azucarado: un auténtico clásico de la comida reconfortante. Esta receta de zanahorias confitadas en olla de cocción lenta es un guiño a mi infancia, pero con un toque moderno y ajetreado. Usar una olla de cocción lenta facilita su preparación, brindándote ese sabor que dura todo el día con el mínimo esfuerzo. Perfectas para un festín festivo, una cena de domingo o una guarnición sencilla para alegrar una comida entre semana, ¡estas zanahorias seguro que triunfarán entre familiares y amigos!
Su dulzura natural las hace tan versátiles que pueden acompañar una variedad de platos principales. Son el acompañamiento perfecto para un suculento pollo asado, un sustancioso asado de ternera o incluso para acompañar un crujiente salmón al horno. No olvides realzar tu plato con un poco de puré de patatas esponjoso o una rebanada de pan crujiente para absorber todo ese delicioso glaseado.
Zanahorias confitadas en olla de cocción lenta
Porciones: 6 porciones
Ingredientes
– 2 libras de zanahorias baby
– 1/4 taza de mantequilla sin sal, derretida
– 1/3 taza de azúcar morena, compacta
– 3 cucharadas de miel
– 1/2 cucharadita de sal
– 1/4 cucharadita de canela molida
– 1/4 cucharadita de extracto de vainilla
– Perejil fresco para decorar (opcional)
Instrucciones
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