Paso 1: Precalienta el horno y prepara la bandeja para hornear
Precalienta el horno a 400 °F (200 °C). Cubre una bandeja para hornear con papel pergamino o engrásala ligeramente.
Paso 2: Prepara la mezcla para albóndigas
En un tazón grande, combina el pollo molido, la cebolla picada, el ajo picado, la zanahoria rallada, el calabacín rallado, el pan rallado, el huevo, la mostaza Dijon, la salsa Worcestershire, el orégano seco, el pimentón, la sal, la pimienta negra y el perejil picado.
Mezcla bien hasta que todos los ingredientes estén incorporados de manera uniforme.
Paso 3: Forma las albóndigas
Con las manos, forma la mezcla en pequeñas hamburguesas, de aproximadamente 2 pulgadas de diámetro. Deberías poder hacer alrededor de 10-12 albóndigas.
Coloca las albóndigas en la bandeja para hornear preparada.
Pincela la parte superior de las albóndigas con aceite de oliva para ayudar a que se doren bien mientras se hornean.
Paso 4: Hornea las Rissoles
Hornea en el horno precalentado durante 20-25 minutos, volteándolas a la mitad del tiempo, hasta que las rissoles estén doradas y bien cocidas. La temperatura interna debe alcanzar los 165 °F (74 °C).
Paso 5: Sirve
Sirve las rissoles de pollo horneadas calientes con una ensalada, verduras asadas o en un wrap de pita con tu salsa favorita.
Notas y consejos de cocina
Pollo molido: puedes usar pavo molido en lugar de pollo molido si lo prefieres.
Verduras: asegúrate de exprimir el exceso de humedad del calabacín rallado para evitar que la mezcla se humedezca demasiado.
Pan rallado: usa panko para una textura más ligera o sustitúyelo por pan rallado sin gluten si es necesario.
Dorar: pincelar la parte superior de las rissoles con aceite de oliva ayuda a que se doren bien mientras se hornean, lo que les da un exterior delicioso y crujiente.
Variaciones:
Albóndigas de pollo picantes: Añada 1/2 cucharadita de hojuelas de pimiento rojo triturado o un chorrito de salsa picante a la mezcla para darle un toque picante.
Albóndigas de hierbas y limón: Añada 1 cucharadita de ralladura de limón y 1 cucharada de menta fresca picada para un sabor fresco y ácido.
Albóndigas de pollo con queso: Mezcle 1/2 taza de queso cheddar o parmesano rallado para una versión con queso.
Albóndigas de pollo mediterráneas: Añada 1/4 de taza de queso feta desmenuzado y 1/4 de taza de aceitunas Kalamata picadas para un toque mediterráneo.
ver página de nerxt
ADVERTISEMENT
ADVERTISEMENT