Preparar las verduras:
Rallar los calabacines y la patata mediana.
Picar la cebolla pequeña.
Calentamos una sartén con un poco de aceite de oliva virgen extra.
Añade los calabacines rallados, sazona con sal y pimienta negra y deja cocinar a fuego lento durante 2 minutos.
Preparar la masa:
En un tazón grande, bata 4 huevos con una cucharada de azúcar hasta que estén bien combinados.
Añadimos 100 ml de leche y 60 ml de aceite de oliva virgen extra y mezclamos bien.
Añade poco a poco 120 g de harina y 11 g de levadura en polvo, revolviendo para combinar.
Combine los ingredientes:
Incorporar a la masa la patata rallada, la cebolla picada, los calabacines cocidos y 30 g de queso parmesano rallado.
Mezclar hasta que todos los ingredientes estén bien incorporados.
Prepárese para hornear:
Precalentar el horno a 180°C (350°F).
Engrasa una fuente de horno con aceite de oliva virgen extra.
Vierta la masa en el plato preparado.
Repartir uniformemente por encima 50 g de queso fresco untable.
Espolvorear con 50 g de queso parmesano rallado.
Hornear:
Hornee en el horno precalentado durante 40-45 minutos, o hasta que el pastel esté dorado y un palillo insertado en el centro salga limpio.
Dejar enfriar y servir:
Deje que el pastel se enfríe un poco antes de cortarlo.
Servir caliente o a temperatura ambiente.
Sugerencias para servir:
Sirva con una ensalada para una comida completa.
Combínalo con un plato de sopa para una cena reconfortante.
Disfrútelo con una cucharada de crema agria o una pizca de hierbas frescas.
ADVERTISEMENT