- Hornea el pastel:
- Precaliente el horno de acuerdo con las instrucciones de la mezcla para pastel.
- Prepara y hornea el bizcocho blanco en un molde de 23×33 cm. Deja enfriar durante 15 minutos.
- Pinchar y verter:
- Usando el mango de una cuchara de madera, haga agujeros por todo el pastel.
- En un tazón, mezcle la gelatina con 1 taza de agua hirviendo , revolviendo hasta que se disuelva. Agregue 1/2 taza de agua fría .
- Vierta lentamente la mezcla de gelatina sobre el pastel, apuntando hacia los agujeros.
- Refrigerar el pastel durante al menos 1 hora para permitir que la gelatina se asiente.
- Capa de queso crema:
- Batir el queso crema ablandado hasta que quede suave.
- Añade el azúcar glas y la vainilla, bate hasta que quede cremoso.
- Incorpore la cobertura batida con cuidado.
- Extiende esta mezcla uniformemente sobre el pastel frío.
- Para colmo:
- Espolvorear las fresas cortadas en cubitos por encima.
- Opcional: Rocíe con jarabe de fresa o glaseado.
- Decore con galletas graham trituradas para lograr ese aire de tarta de queso.
- Enfriar y servir:
- Enfríe todo el pastel durante una hora más antes de servir.
- ¡Córtalo y disfrútalo frío!
🍰 Consejos:
- Utilice una mezcla para pastel de fresa en lugar de blanca para obtener un sabor extra a frutos del bosque.
- ¿Quieres un toque casero? Cambia la gelatina por puré de fresas frescas con azúcar y jugo de limón, ligeramente espesado.
¡Avísame si quieres una versión imprimible o una variación como un pastel de limón o de chocolate!
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