Paso 1: Picar finamente la cebolla.
Paso 2: En una olla alta, vierte un chorrito de aceite de oliva virgen extra y dora la cebolla junto con el panceta cortado en dados.
Paso 3: Cuando la cebolla y el tocino estén dorados, agregue los guisantes (frescos o congelados).
Paso 4: Vierta agua caliente o caldo de verduras hasta que los guisantes estén cubiertos.
Paso 5: Sazone con sal y pimienta, cubra y cocine. Los guisantes congelados tardarán unos 15 minutos, mientras que los guisantes frescos tardarán entre 20 y 25 minutos.
Paso 6: Agregue la pasta y revuelva durante unos minutos, luego vierta más agua o caldo según sea necesario. La pasta y los guisantes deben ser cremosos, no líquidos.
Paso 7: Una vez que la pasta esté cocida, apaga el fuego, sazona con sal y pimienta e incorpora el queso parmesano rallado. Revuelva hasta obtener crema.
Paso 8: La pasta cremosa y los guisantes está lista para ser servida.
Recomendaciones
Si prefiere una versión más espesa, agregue más agua o caldo.
Para obtener una consistencia aún más cremosa, puede mezclar la mitad de los guisantes.
Agregue tomillo o menta fresca para darle sabor al plato.
Guarde la pasta y los guisantes en el refrigerador durante 1 día en un recipiente hermético.
¡Buen provecho!
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