Instrucciones paso a paso
Paso 1: Precalienta el horno
a 190 °C (375 °F).
Engrasa un molde para pan de 23 x 13 cm o cúbrelo con papel vegetal para desmoldar fácilmente.
Paso 2: mezcla los ingredientes secos.
En un tazón grande, bate la harina, el polvo de hornear, la sal y el ajo en polvo (si lo usas).
Paso 3: Combine los ingredientes húmedos.
En un recipiente aparte, bata la leche, el huevo, la mantequilla derretida y la miel (si la usa) hasta que estén bien combinados.
Paso 4: Combina los ingredientes húmedos y secos.
Vierte los ingredientes húmedos en el tazón con los secos. Revuelve suavemente hasta que se integren; no mezcles demasiado. La masa quedará grumosa, pero no te preocupes.
Incorpora el queso cheddar rallado, reservando un puñado para espolvorear por encima.
Paso 5: Transfiera al molde.
Vierta la masa en el molde preparado y extiéndala uniformemente.
Espolvoree el queso cheddar rallado reservado por encima para una corteza con un sabor aún más cremoso.
Paso 6: Hornear.
Coloque el molde en el horno precalentado y hornee durante 40-45 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga limpio.
Si la superficie se dora demasiado rápido, cubra el pan con papel aluminio sin apretar durante los últimos 10 minutos de horneado.
Paso 7: Enfriar y servir.
Retire el pan del horno y déjelo enfriar en el molde de 5 a 10 minutos.
Páselo a una rejilla para que se enfríe completamente antes de cortarlo, o sírvalo tibio para una textura cremosa y cremosa.
Consejos para el éxito
Usa queso fresco: el queso cheddar recién rallado se funde mejor y tiene más sabor que las variedades pre-ralladas, que suelen contener antiaglomerantes.
Agrega hierbas: agrega hierbas frescas o secas como cebollino, perejil o romero para un sabor extra.
Hazlo picante: agrega una pizca de hojuelas de pimiento rojo o pimienta de cayena para un toque picante.
Almacenamiento: guarda las sobras en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta por 2 días o en el refrigerador hasta por 5 días. Recalienta las rebanadas en el horno o tostadora para obtener mejores resultados.
Congela para más tarde: envuelve las rebanadas frías o el pan entero en film transparente y congélalo hasta por 3 meses. Descongélalo a temperatura ambiente o recalienta en el horno.
Maridajes perfectos
Este pan rápido con queso cheddar combina maravillosamente con:
Sopas y guisos: Sírvalos con sopa de tomate, chile o sopa de brócoli y queso cheddar para una comida reconfortante.
Ensaladas: Acompáñelos con una ensalada verde fresca o una ensalada César para un almuerzo ligero pero satisfactorio.
Huevos: Disfrútelos como acompañamiento de huevos revueltos, tortillas o guisos de desayuno.
Vino y cerveza: Acompáñelos con un vino blanco fresco o una cerveza fría para una merienda reconfortante.
Información nutricional (por rebanada, aprox.)
(Basado en 8 rebanadas por pan)
Calorías: ~200 kcal
Proteínas: ~8 g
Carbohidratos: ~20 g
Grasas: ~10 g
Fibra: ~1 g
Nota: Los valores nutricionales pueden variar según las marcas específicas y el tamaño de las porciones.
Reflexiones finales
Este pan rápido de queso cheddar es un postre sencillo y sabroso que seguro se convertirá en uno de tus favoritos. Ya sea que lo sirvas como guarnición, lo acompañes con una sopa o lo disfrutes como refrigerio, su sabor a queso y su textura tierna te encantarán. Además, al no requerir levadura ni tiempo de reposo, es una receta sencilla y con un sabor exquisito.
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