1. En una sartén a fuego medio, dore la carne molida hasta que esté completamente cocida. Escurra el exceso de grasa. 2. Agregue la cebolla picada y el ajo picado a la sartén, cocinando hasta que la cebolla se vuelva translúcida y suave. 3. Transfiera la carne cocida, las cebollas y el ajo a su olla de cocción lenta. 4. Agregue el repollo picado, las zanahorias
en rodajas, el caldo de res, los tomates en cubos (con su jugo), la salsa de tomate, el arroz crudo, el azúcar moreno, la salsa Worcestershire, el pimentón, el tomillo seco y la hoja de laurel a la olla de cocción lenta. 5. Revuelva todo junto hasta que esté bien combinado. 6. Tape y cocine a fuego lento durante 6-7 horas, o a fuego alto durante 3-4 horas. La sopa está lista cuando el repollo y el arroz estén tiernos. 7. Retire la hoja de laurel y pruebe la sopa, agregando sal y pimienta al gusto. 8. ¡Sirva en tazones y caliente, disfrutando de los sabores reconfortantes sin la molestia de enrollar el repollo! Variaciones y consejos: Siéntete libre de variar la proteína; la carne molida de pollo o cerdo también funciona bien. Para una versión vegetariana, puedes usar lentejas o un sustituto vegetal de carne molida. También puedes añadir otras verduras como pimientos o apio para más variedad. Si te gusta el picante, una pizca de hojuelas de pimiento rojo o jalapeños picados le darán un toque especial. Y si prefieres una sopa más espesa, una lata pequeña de pasta de tomate puede ayudarte a conseguir esa consistencia.
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