ADVERTISEMENT

ADVERTISEMENT

ADVERTISEMENT

Llegué temprano con rosas blancas para mi esposa embarazada de siete meses y encontré a mi madre mirando cómo una enfermera la obligaba a tallarse los brazos con cloro. Lo primero que escuché fue: «Tu esposa está limpiando su mugre antes de parir».

²

Norma dio un paso adelante.

—No hace falta. Yo puedo revisarla.

—Usted no vuelve a tocar a mi esposa.

—Soy enfermera certificada.

—Entonces va a entender muy bien lo que significa una denuncia.

Mi madre apretó la mandíbula.

—Diego, piensa en el apellido.

—Estoy pensando en mi hijo.

ADVERTISEMENT

ADVERTISEMENT

Leave a Comment