Conseguir unos huevos duros perfectos no es difícil, pero es importante prestar atención a varios factores.
En primer lugar, elige huevos ecológicos, de gallinas criadas en libertad; cocínalos según su tamaño y el grado de suavidad de la yema que quieras obtener: de 7 a 8-9 minutos para huevos medianos, hasta 10 para los más grandes.
Tras el tiempo necesario en agua hirviendo, páselos inmediatamente a un recipiente con agua fría y hielo: así, detendrá la cocción y se enfriarán más rápido. Así, podrá retirar fácilmente la cáscara, evitando también que se desprenda la clara.
El vinagre, además de dar sabor al huevo, compacta la clara y evita que se salga incluso si se perfora o agrieta la cáscara. Además, reacciona con el carbonato de calcio que lo compone, descomponiéndolo y facilitando así su extracción.
Para que la yema quede perfectamente en el centro, gira los huevos en el fondo de la cacerola, creando un vórtice: de esta manera, se estabilizará y permanecerá quieto.
Los huevos cocidos se pueden conservar de diferentes maneras: en el refrigerador, con la cáscara y cerrados en un recipiente hermético, durante 5-7 días; si se conservan con cáscara, se deben sumergir en agua hasta 2 días. Además, se pueden conservar encurtidos durante 3 meses.
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