En un tazón grande, mezcla la leche de coco, la crema de coco, el azúcar, el extracto de vainilla y la pizca de sal. Asegúrate de que el azúcar se disuelva completamente.
Refrigerar la mezcla:
Cubre el tazón con film transparente y refrigera la mezcla durante al menos 4 horas o preferiblemente durante la noche. Esto permite que los sabores se mezclen y la mezcla se enfríe adecuadamente.
Helar la mezcla:
Vierte la mezcla en la máquina para hacer helado según las instrucciones del fabricante. Si no tienes una máquina para hacer helado, puedes verter la mezcla en un recipiente hermético y congelarla, revolviendo cada 30 minutos para evitar la formación de cristales de hielo hasta que alcance la consistencia deseada.
Decorar y servir:
Si lo deseas, decora el helado con coco rallado antes de servir. Sirve el helado de coco en conos o tazones y disfruta.
Almacenamiento:
Si hay sobrantes, puedes almacenar el helado de coco en un recipiente hermético en el congelador. Asegúrate de dejarlo reposar unos minutos a temperatura ambiente antes de servir para que sea más fácil de manejar.
Este helado de coco casero es una opción refrescante e indulgente, perfecta para aquellos que disfrutan del sabor tropical del coco. Personaliza la receta según tus preferencias y experimenta con ingredientes adicionales como trozos de coco o almendras para agregar textura y más sabores. ¡Disfruta de este delicioso postre en cualquier época del año!
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