Los componentes aromáticos de los alimentos son liposolubles. Añadir grasa mejora la extracción de los componentes aromáticos del interior de los alimentos. Añadir aceites aromáticos como el de sésamo y el de nuez potencia el efecto aromático.
Al mismo tiempo, la grasa y las ramas largas de amilosa o amilopectina pueden combinarse para generar un complejo de grasa y almidón.
Esta sustancia química puede prevenir el envejecimiento y la regeneración del almidón, manteniendo el arroz flexible y húmedo durante un período prolongado.
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