Montaje de los rollitos: Unta una capa fina de salsa de tomate sobre la masa extendida. A continuación, añade el queso mozzarella rallado, el jamón cocido y, si lo deseas, algunas rodajas de pepperoni. No olvides espolvorear un poco de orégano para darle ese toque tradicional de pizza.
Formación de los rollitos: Con cuidado, comienza a enrollar la masa desde uno de los extremos hasta formar un cilindro. Asegúrate de que quede bien apretado para que no se deshaga durante la cocción. Una vez enrollado, corta el cilindro en rodajas de unos 2-3 cm de grosor.
Horneado: Precalienta el horno a 200°C. Coloca los rollitos en una bandeja para hornear ligeramente engrasada con aceite de oliva, dejando espacio entre ellos para que puedan expandirse. Pinta la parte superior de cada rollito con un poco más de aceite de oliva para que queden dorados y crujientes. Hornea durante 15-20 minutos o hasta que estén bien dorados y el queso se haya derretido completamente.
Servir: Una vez fuera del horno, puedes acompañar estos rollitos con una salsa extra de tomate o alguna salsa cremosa de tu elección para mojar. ¡Y listo! Tienes una alternativa deliciosa a la pizza, perfecta para cualquier ocasión
ADVERTISEMENT