Las baldosas de terracota, cemento y cerámica suelen perder su brillo con el tiempo, pero hay un ingrediente natural que puede devolverles su brillo: el aceite de linaza. Todo lo que tienes que hacer es aplicar unas gotas de aceite de linaza en un paño limpio y frotarlo suavemente sobre las baldosas. Ten cuidado de no usar demasiado aceite, ya que puede hacer que el suelo quede resbaladizo. Deja que el aceite penetre en las baldosas y se seque. Puedes volver a aplicarlo si es necesario. ¡Tus baldosas brillarán como nunca antes!
ADVERTISEMENT