Instrucciones
Coloque las alitas de pollo en la olla de cocción lenta.
En un tazón, mezcle la salsa de soya, la miel, el kétchup, el vinagre de arroz, el ajo, el jengibre y las hojuelas de pimiento rojo.
Vierta la salsa sobre las alitas de pollo, asegurándose de que estén bien cubiertas.
Tape y cocine a fuego lento durante 4-5 horas o a fuego alto durante 2-3 horas, hasta que las alitas estén tiernas.
Una vez cocidas, retire las alitas de la olla de cocción lenta y colóquelas en una bandeja para hornear forrada con papel aluminio.
Precaliente su horno para asar.
En una cacerola pequeña, mezcle la maicena y el agua para crear una pasta. Agregue esto a la salsa en la olla de cocción lenta y revuelva hasta que espese.
Unte la salsa espesa sobre las alitas.
Asa las alitas en el horno durante 3-5 minutos, hasta que los bordes estén ligeramente carbonizados y el glaseado esté pegajoso.
Retire del horno y adorne con semillas de sésamo y cebolla verde picada antes de servir.
Variaciones y consejos
Para un toque más picante, añade más hojuelas de pimiento rojo o una pizca de sriracha a la salsa. Si prefieres un glaseado más dulce, aumenta la cantidad de miel. Para un sabor diferente, prueba a añadir una cucharada de salsa hoisin o un chorrito de zumo de lima para un toque ácido. También puedes usar muslos de pollo en lugar de alitas si prefieres más carne. Para que este plato no contenga gluten, sustituye la salsa de soja por tamar
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