1. Precaliente el horno
a 175 °C (350 °F). Engrase y forre un molde para pan de 23 x 13 cm con papel vegetal para facilitar su desmoldado.
2. Batir la mantequilla y el azúcar.
En un tazón grande, batir la mantequilla y el azúcar con una batidora de mano o de pedestal a velocidad media. Batir durante unos 3-4 minutos hasta que la mezcla esté ligera y esponjosa.
Vea también las clásicas galletas de mantequilla con chispas.
3. Agregar los huevos.
Agregar los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada adición. Asegurarse de que cada huevo esté completamente integrado antes de agregar el siguiente. Incorporar el extracto de vainilla.
4. Prepare los ingredientes secos.
En un recipiente aparte, mezcle la harina, el polvo para hornear y la sal.
5. Combine los ingredientes húmedos y secos.
Añada gradualmente los ingredientes secos a la mezcla de mantequilla, alternándolos con la leche. Comience y termine con los ingredientes secos, mezclando justo hasta que se integren después de cada adición. Tenga cuidado de no mezclar demasiado.
6. Verter y hornear.
Verter la masa en el molde preparado, extendiéndola uniformemente. Hornear durante 55-65 minutos o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga limpio.
7. Enfriar y servir.
Deje enfriar el pastel en el molde durante unos 10 minutos antes de transferirlo a una rejilla para que se enfríe por completo. Una vez frío, espolvoree la superficie con azúcar glas.
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