²
La pluma que se sentía como una sentencia
La pluma Montblanc se sentía mucho más pesada de lo que debería en la mano de Isabella Reyes.
No porque estuviera hecha de oro y laca.
Sino porque se sentía como una sentencia dictada.
La sala formal del patrimonio de los Castellano estaba en silencio del modo en que lo están los tribunales: denso, tenso y vigilante, como si todos estuvieran esperando un veredicto ya decidido.
La luz de la tarde entraba por las altas ventanas y se extendía sobre la mesa de caoba pulida.
En el centro había un grueso montón de papeles.
Treinta y siete páginas.
Tres años de matrimonio.
Reducidos a un final legal.
Isabella estaba sentada erguida en la silla color crema, con los dedos aferrados a la pluma, mirando la línea donde su firma la borraría para siempre de la familia Castellano.
Una sala llena de jueces
Frente a ella, Camille Castellano descansaba con pereza en un sofá de cuero.
Tenía las piernas elegantemente cruzadas mientras hacía girar una copa de vino, observando la escena como una espectadora disfrutando de un espectáculo.
“¿Vas a firmar hoy?”, preguntó Camille con tono lánguido. “¿O debemos esperar a que recuerdes cómo se escribe?”
Una ola de risas recorrió la sala.
Isabella levantó lentamente la vista.
Pero no estaba mirando a Camille.
Estaba buscando a Ryan.
Su esposo estaba de pie junto a la alta ventana, con las manos metidas casualmente en los bolsillos, mirando hacia los jardines como si de repente le parecieran fascinantes.
No la miró.
Ni una sola vez.
Ese silencio dolía más que cada insulto en la habitación.
El veredicto familiar
“Déjenla en paz”, dijo Martha Castellano con frialdad, acomodándose el brazalete de diamantes en la muñeca.
Su sonrisa era elegante.
Y cruel.
“La pobre probablemente está calculando lo que está perdiendo.”
Su mirada recorrió a Isabella con un desprecio abierto.
“Entró a esta familia con una maleta llena de ropa de segunda mano”, continuó Martha con ligereza, “y se irá con esa misma maleta.”
Dio un sorbo a su vino.
“Justicia divina.”
continúa en la página siguiente
ADVERTISEMENT